Course
Escrituras de referencia: Estas Escrituras sirven como recordatorio: Puedes perder tu salvación
1,203 words, about 6 min read
Hebreos 3:6, 12–14
Hebreos 3:6
Mas Cristo como hijo, sobre su casa; la cual casa somos nosotros, si hasta el cabo retuviéremos firme la confianza y la gloria de la esperanza.
Hebreos 3:12-14
Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros haya corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo: Antes exhortaos los unos á los otros cada día, entre tanto que se dice Hoy; porque ninguno de vosotros se endurezca con engaño de pecado: Porque participantes de Cristo somos hechos, con tal que conservemos firme hasta el fin el principio de nuestra confianza;
Hebreos 6:4-6
Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, Y asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero, Y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole á vituperio.
Hebreos 10:26–29
26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,
27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.
Hebreos 10:26-29
28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.
29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?
Hebreos 10:35-39
No perdáis pues vuestra confianza, que tiene grande remuneración de galardón: Porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aun un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Ahora el justo vivirá por fe; mas si se retirare, no agradará á mi alma. Pero nosotros no somos tales que nos retiremos para perdición, sino fieles para ganancia del alma.
Este es uno de los pasajes más claros, porque contrasta explícitamente creer para salvación del alma con retroceder para perdición.
Romanos 11:17–22
17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo,
18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.
19 Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado.
Romanos 11:17-22
20 Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.
21 Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.
22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.
La advertencia aquí está dirigida a personas que ya habían sido injertadas y que en ese momento permanecían en pie por la fe.
1 Corintios 9:24-27
¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos á la verdad corren, mas uno lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Y todo aquel que lucha, de todo se abstiene: y ellos, á la verdad, para recibir una corona corruptible; mas nosotros, incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como á cosa incierta; de esta manera peleo, no como quien hiere el aire: Antes hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; no sea que, habiendo predicado á otros, yo mismo venga á ser reprobado.

La palabra "reprobado" es particularmente significativa en la advertencia que Pablo hace con respecto a sí mismo.
1 Corintios 10:1–12
1 Además, hermanos, no quisiera que ignoraseis que todos nuestros padres estuvieron bajo la nube, y todos pasaron por el mar;
2 y todos fueron bautizados en Moisés en la nube y en el mar,
3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,
1 Corintios 10:1-12
4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.
5 Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.
6 Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.
7 Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.
8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil.
9 Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.
10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.
11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.
12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.
Pablo dice explícitamente que la destrucción de Israel fue registrada como ejemplo y advertencia para la iglesia.
2 Pedro 2:18–22
18 Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error.
19 Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.
20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.
2 Pedro 2:18-22
21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.
22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.
Este pasaje describe a personas que habían escapado de las contaminaciones del mundo, habían conocido al Señor y Salvador Jesucristo, habían conocido el camino de la justicia, y luego volvieron a enredarse en ellas y fueron vencidas.
Santiago 5:19-20
Hermanos, si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad, y alguno le convirtiere, Sepa que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.
Esto es especialmente importante porque Santiago comienza con: «Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad...». Está hablando de alguien entre los hermanos que se aparta de la verdad, y dice que restaurar a esa persona «salvará de muerte un alma».
Un patrón consistente en el Nuevo Testamento
Tomados en conjunto, estos pasajes establecen un patrón muy consistente en el Nuevo Testamento:
Las advertencias no están dirigidas simplemente a los incrédulos. En muchos de estos textos, están dirigidas específicamente a hermanos, participantes de Cristo, personas santificadas por la sangre del pacto, aquellos injertados por la fe, los que escaparon del mundo por medio de Cristo, y los que conocieron el camino de la justicia.